19.5 C
Buenos Aires
21 marzo, 2026

Roxette regresa a la Argentina, cómo es continuar con el dúo sin su cantante original: el duelo, la nostalgia y el legado

Los clásicos nunca pasan de moda. Por eso, Roxette regresa a Buenos Aires para reencontrarse con sus fanáticos argentinos el 16 de abril en el Movistar Arena, donde el histórico guitarrista y compositor de la banda sueca, Per Gessle se presentará con una propuesta renovada junto a la cantante Lena Philipsson, para interpretar los inolvidables éxitos que hicieron historia en el pop internacional, como The Look, Listen To Your Heart y It Must Have Been Love.

No caben dudas que las grandes bandas suelen dejar huellas que perduran más allá de sus integrantes. Y de hecho, Roxette es un ejemplo porque tras la muerte de Marie Fredriksson en 2019, tras casi veinte años de lucha contra un cáncer cerebral que afectó su memoria, visión, movilidad y audición, Per Gessle decidió continuar el legado del grupo con la gira Roxette in Concert (2024-2025), reviviendo los himnos con los que vendieron más de 90 millones de discos en todo el mundo.

Con el guitarrista de la legendaria banda al frente y acompañado por su nueva vocalista, el tour internacional inició en Sudáfrica, atravesó Australia y Europa -Noruega, Países Bajos, Finlandia, Alemania, Bélgica, España, Dinamarca y Suiza- y este 2026 desembarcará en Sudamérica, con shows en la Argentina, Brasil, Uruguay y Chile.

Al recordar las primeras fechas de la gira, que marcaron el regreso de Roxette a los escenarios desde 2016 -cuando Marie Fredriksson debió suspender los conciertos del The Neverending World Tour debido a su frágil estado de salud-, Gessle reconoció haber sentido cierta inquietud al imaginar cómo recibirían los fanáticos los hits de la banda interpretados por Lena Philipsson.

Tras memorables visitas a Argentina en 1992 (Joyride Tour en el Estadio Obras Sanitarias), 1995 (Crash! Boom! Bang Tour en el Estadio River Plate) y más recientemente en 2011 y 2012 en el Luna Park con el Roxette World Tour, Per Gessle adelantó que el público podrá disfrutar de un recital repleto de clásicos del mítico grupo creado en 1986, ya que la gira está pensada para recorrer la discografía de Roxette con una banda en vivo en la que participan varios miembros originales junto a la nueva cantante sueca.

Tenemos muchas ganas de tocar en Buenos Aires. Volver a Argentina siempre es un placer y yo, en lo personal, estoy muy contento de que Lena me acompañe en esta gira porque las canciones de Roxette son difíciles de interpretar y lo está haciendo de maravilla”, afirmó Gessle en diálogo con Clarín, destacando el talento de la artista de 60 años, quien alcanzó fama en su país tras representar a Suecia el Festival de la Canción de Eurovisión 2004.

Nostalgia y sentimientos

Entonces, el guitarrista dejó entrever sus expectativas de cara al concierto que brindarán en suelo nacional: “Tocar en Sudamérica es de las mejores experiencias que puede vivir un artista, pero Buenos Aires es directamente una locura. Va a ser un concierto explosivo, muy ruidoso, con un público que siempre demuestra lo que siente. Esperamos una noche cargada de nostalgia y sentimentalismo. Y, por supuesto, que Marie nos esté mirando desde arriba. Estoy seguro de que será una velada maravillosa”.

En cuanto a su decisión de volver a interpretar el repertorio que creó junto a Fredriksson durante más de tres décadas, y la emoción que le generó reencontrarse con los fanáticos, el músico expresó: “Se siente increíble. Cuando Marie dejó de salir de gira en 2016, yo no sabía qué hacer. Y su muerte fue devastadora para mí, así que necesité mucho tiempo para decidir qué hacer con el legado que construimos. Y hace un par de años entendí que sería una pena enorme no volver a tocar estas canciones, porque hay un mundo entero que las ama”.

“Los primeros conciertos que dimos fueron en Sudáfrica y, al principio, estábamos un poco nerviosos, sin saber cómo reaccionaría la gente, pero la respuesta fue increíble y con cada show, todo fue mejorando, como siempre. Ahora nos sentimos muy cómodos y la banda suena fantástica”, compartió sobre cómo fue evolucionando la gira.

En esta misma línea, Gessle también reconoció el nerviosismo que sintió tras volver al ruedo como músico de Roxette sin Marie Fredriksson y con Lena Philipson como vocalista principal: “Tengo que admitir que, en estas circunstancias, trabajar con un cantante nuevo siempre implica cierta incertidumbre. Al comienzo nos lo tomamos con calma, y ahora, en nuestro segundo año, queda claro que esta fórmula funciona. De lo contrario, no habríamos podido planear la extensión del tour mundial”.

Fue así que, el guitarrista se deshizo en elogios hacia Lena Philipsson –cuya carrera artística comenzó en 1986, curiosamente el mismo año en que se fundó la banda sueca, tras participar en el Melodifestivalen, el reconocido Festival de la Canción de Suecia, y cosechar éxitos con discos como My Name (1989), A Woman’s Gotta Do What a Woman’s Gotta Do (1991), Bästa Vänner (1997) y Det gör ont en stund på natten men inget på dan (2004)-, quien asume la compleja tarea de ocupar el lugar de Marie Fredriksson, una de las voces más emblemáticas, queridas y recordadas de la industria musical.

Lena está haciendo un trabajo fantástico, y ver cómo el público disfruta, canta y se involucra con las canciones nos emociona profundamente. Me sentí muy afortunado de encontrarla y conocerla, porque desde el primer momento en que escuché su voz supe que podría interpretar estas canciones, que no son nada fáciles”, afirmó.

Al ser consultado sobre cómo supo que Philipsson tenía lo que se necesitaba para formar parte de la historia de Roxette tras el fallecimiento de Marie, Gessle contó que se conocieron en un estudio mientras trabajaban juntos en una canción sueca: “Al escucharla pensé que era simplemente fenomenal. Así que, después de un par de semanas, le pregunté si podíamos reunirnos para discutir la posibilidad de que se sumara a esta aventura, y cantar las canciones de Roxette”.

Sin embargo, Lena no aceptó la propuesta de inmediato, ya que se tomó un tiempo para meditar todo lo que implicaba darle su voz a los icónicos hits de la banda sueca: “Tuve que reflexionar y pensarlo por un momento, pero finalmente dije que sí porque es realmente halagador que Per confíe en que puedo interpretar estas canciones. Y con toda la aventura de viajar por el mundo cantándolas… no podía decir que no, simplemente no podía rechazarlo”.

Ya en su segundo año como vocalista de Roxette, Philipsson destacó la calidez de los fanáticos al compartir escenario con Gessle: “No podría estar más feliz. Cantar las canciones de una banda tan conocida es todo un reto, pero hasta ahora todo salió de maravilla. Estoy muy agradecida por esta oportunidad”.

Además, la cantante sueca compartió que, tras asumir el rol de vocalista principal, trabajar con el guitarrista y compositor le resultó muy natural, ya que él la guió, y acompañó en cada etapa del proceso, ayudándola a encontrar un equilibrio entre honrar el legado de Marie Fredriksson, y aportar su propia impronta en cada show.

Sobre cómo afronta la interpretación de los hits de Roxette en vivo, Lena contó que desde un comienzo intentó serle lo más fiel posible a las grabaciones originales, por lo que escuchó la discografía de la banda con meses de antelación para aprender su fraseo y rescatar los detalles importantes que debía recordar al momento de interpretarlas ante el público.

Quería ser lo más fiel posible a cómo sonaba la grabación y al subir al escenario, me di cuenta de que hay un gran cambio porque en este tipo de situación uno debe estar atento a este tipo de cosas al cantar, y ese fue mi enfoque”, explicó.

Aunque cada vez se muestra más cómoda y segura al interpretar los clásicos de la banda sueca, Philipsson reconoció que sintió la presión de hacerles justicia y respetar su esencia, consciente del profundo vínculo emocional que el público mantiene con ellos: “Al principio me preocupaba mucho cómo moverme sin exagerar, no intentar dominar el escenario, porque este proyecto no es mío”.

“Pero también sé que debo cantar con firmeza, con energía y convicción. No puedo hacer otra cosa más que mantener la humildad y mostrar un absoluto respeto por los fanáticos”, planteó.

El recuerdo de Per Gessle sobre Marie Fredriksson

El trágico fallecimiento de Marie Fredriksson, a causa del tumor cerebral que le fue diagnosticado en septiembre de 2002, conmocionó a la industria musical y no solo representó una pérdida irreparable para los fanáticos del pop rock escandinavo sino también para Per Gessle, su compañero inseparable a lo largo de treinta años de trayectoria compartida.

Sobre la nostalgia que lo acompaña desde que volvió a interpretar los temas que los llevaron a la fama mundial en la gira Roxette in Concert, esta vez sin la cantante sueca al frente, el guitarrista expresó: “Siento que, con sólo tocar las viejas canciones de Roxette, el espíritu de Marie está presente todo el tiempo entre nosotros”.

Ella marcó profundamente nuestro proceso creativo, incluso en la manera de abordar cada canción. Así que resulta imposible no pensar en ella cada noche sobre el escenario. En muchos sentidos, los conciertos funcionan como un homenaje a Marie”, sostuvo.

Segundos más tarde, el guitarrista reveló que mantuvo una sincera conversación con la cantante sueca cuando en 2016 decidió abandonar los shows en vivo. Según contó, Marie siempre lo alentó a continuar con Roxette y a asumir la responsabilidad de preservar el legado que construyeron juntos.

Creo que esta gira le habría encantado. Cuando dejó los escenarios, unos tres años y medio antes de su muerte, conversamos sobre qué iba a pasar con Roxette. Yo le dije que no quería abandonar la banda, aunque no supiera cómo seguiría todo, y ella nunca se opuso a que continuara porque fue una parte esencial en la creación de Roxette, así que estoy convencido de que le habría gustado ver que el legado sigue vivo, porque también es suyo”, compartió.

Por último, con tono nostálgico, Gessle evocó los inicios de su vínculo con Fredriksson, que se remonta a la efervescente escena musical de Halmstad, Suecia, mientras él ya era una figura reconocida gracias a su banda, Gyllene Tider -banda pop rock que fundó en 1978- y Fredriksson daba sus primeros pasos en la industria: “Marie y yo nos conocimos a finales de los ’70, cuando ella tenía unos 20 años y yo unos 19. Tuvimos una larga amistad, incluso antes de lo de Roxette”.

Así que cuando pienso en Marie, sé que ella fue una parte fundamental de mi vida, desde que ambos éramos muy jóvenes. Y, por supuesto, su muerte y todo lo que le tocó enfrentar fue terrible y realmente devastador”, concluyó.

Últimas Noticias
NOTICIAS RELACIONADAS